Suspiros en mis oídos.

Pensamientos alternos, dispares, desordenados invaden constantemente mi mente. 
Quizás sea de las épocas de mi vida que más suspiros bohemios estoy teniendo. La vida a veces te golpea fuerte y rudamente, el shock te dura días, meses y, porque no, años...y en todo ese tiempo, te preguntas más que nunca si eres feliz, si tu trabajo te gusta, si estás contenta con forma de ser, de pensar y de sentir. Y cuando la respuesta es sí a todo... ¿por qué crees que te falta algo? ... ¿es naturaleza del ser humano no estar nunca conforme con lo que tiene? ... Lo que está claro es que no espero a que ese "algo" llegue, sigo buscando, sigo sintiendo, sigo creyendo en la gente, en lo que hago, en mis principios... sigo, simplemente, hacía delante buscando ser mejor en mi interior porque creo que siempre se puede mejorar, que siempre se puede aprender cosas, que se evoluciona y se reinventa una cada día, cada minuto, cada instante... porque lo que cuenta es la suma de todos esos conocimientos y no lo aprendido en cada momento, todo es un conjunto, un plural que completa tu personalidad.

Quizás mi búsqueda sea un poco más tranquila que hace un año, pero la esencia sigue ahí. Desde hace seis años, mis ansias por crecer interior y exteriormente invadía mi ser...lo respiraba, lo palpaba... Desde hace un año he levantado el pie del acelerador, voy sin prisa pero sin pausa...buscando, buscando e intentando calmar esos suspiros que me invaden día tras día, noche tras noche. Suspiros que me acompañan a donde voy, que se ensalzan en luchas, debates y replicas entre sí haciendo que yo misma sea la moderadora de tanto revoltijo de pensamientos y opiniones.
Mis suspiros son más míos que nunca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Construyendo un mañana

Cambios que te ayudan a crecer

Un día aprendí...